A mi estilo 1: Premios en metálico para niños


Maria Isabel y Nibaldo Calvo se han lanzado un reto. Hablar cada semana de un tema de ajedrez, escribir sus opiniones. 

Gracias a esa interesante idea comenzamos una nueva serie que esperamos pueda ser del interés de nuestros lectores. Y el primer tema para Maria Isabel es.....


PREMIOS EN METÁLICO PARA LOS NIÑOS DEL AJEDREZ


Por  María Isabel Pardo Bernal
Desde MI punto de vista. RETO 1



Aquí estoy, recogiendo tu reto.  Vamos a hacer esa competición de la que me hablas querido amigo Nibaldo, aunque, hablar sobre temas de ajedrez mediante artículos periodísticos es “salir” con mucha ventaja. Tú eres periodista y ajedrecista experimentado. En fin… Nunca se escribió nada bueno de los cobardes.

Tengo cientos de trofeos de todo tipo que se amontonan en vitrinas, que he tenido que ir encargando al carpintero conforme mis hijos gemelos me traían copas, medallas y demás “chatarritas” (No debo olvidar las que aportan mis tres hijos, de balonmano y karate).  Si esta pregunta me la formularan después de limpiar todos los trofeos, igual, mi respuesta sería distinta a lo que realmente opino.


  NO, NO ESTOY DE ACUERDO CON LOS PREMIOS EN METÁLICO PARA LOS NIÑOS Y NIÑAS QUE JUEGAN TORNEOS DE AJEDREZ.  Mercantilizar este hermoso juego sería eliminar alguno de los valores que se pueden trasmitir con el ajedrez. Los niños no le dan importancia al dinero y así debe ser. Recuerdo la carita de felicidad de mis hijos cuando ganaban una copa. Ellos se veían como auténticos campeones.  Por eso, nunca he tenido valor, por muchas copas que han amontonado, de tirar ninguna de ellas. Cada trofeo, es un recuerdo hermoso de momentos, símbolo de su sacrificio, dedicación y compañerismo.


 En algunos torneos, recuerdo que dieron a elegir a mis hijos entre el sobrecito con dinero y un trofeo. Ellos, nunca lo pensaron, querían “su copa”. Siempre les alabé esa elección. He visto regañar a algunos padres por hacer esto mismo a sus niños. Les he oído llamarles “tontos” y decirles que el dinero es mucho mejor, ante la carita compungida de esos niños a los que el premio metálico no les interesa lo más mínimo, porque ellos, en su inocencia, todavía desconocen el valor del dinero. Bien mirado, el dinero es feo y repetido. Los adultos adulteramos el significado que debe tener una competición para  niños, ensuciamos  los torneos y los convertimos en luchas fratricidas para conseguir el vil metal.

El ajedrez no solo debe servir para formar el intelecto de los niños, también  debe formar el lado humano y en este lado, luchar por la satisfacción de ganar debe imperar. Jugar  por conseguir dinero ya se tiene que hacer a diario durante toda la vida. Vamos a olvidarnos de obligar a los niños antes de convertirse en adultos. No “profesionalicemos” antes de tiempo a estos aspirantes a campeones. Vamos a educar en valores, dejemos que nuestros niños jueguen por la satisfacción que produce jugar y que cuando pierdan no sea un drama. Dejemos que se desarrollen y crezcan lejanos al materialismo imperante.  Soy partidaria de que los más pequeños, cuando se enfrenten en un torneo, obtengan el resultado que obtengan, se lleven un agradable recuerdo de la jornada, bien con un pequeño diploma, con una medalla o, cualquier cosa que les deje  un bonito recuerdo del momento vivido.


Como madre y aficionada al ajedrez, opino que se debe alejar a este deporte ciencia de competiciones donde los niños  luchan por una dotación económica.

Hay que separar lo que es ser profesional del ajedrez de los aficionados. Si dotamos de premios económicos los torneos de aficionados, veremos cómo se van apoderando de estos torneos “semiprofesionales”  a los que ganar a costa de todo y todos es su única “bandera”;  piratas del ajedrez que deterioran un sano juego que no debería más que ser un disfrute en todos los sentidos.

En Alicante a 21 de Febrero de 2012
http://www.amiestilomipb.blogspot.com/

                                                   

3 comentarios:

  1. Si. Opino igual. Copas para los niños. Pero debería haber un sitio donde reciclasen trofeos(y te dieran dinero o la posibilidad de cambiarlos en un trueque), porque como bien as dicho cada vez las copas ocupan más y más y esto puede llegar a ser un problema, y no sería malo desprenderse de aquellas copas ganadas en torneos que ya ni siquiera recuerdas...

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  2. Totalmente conforme con el artículo, menos en el parrafo final.
    Si que es lícito premios económicos para aficionados adultos y no hay porque llamar piratas a quien si valore el premio económico. Los adultos nos gastamos dinero en el ajedrez y también hace ilusión recuperar "algo". Pero los peques copas y regalos, claro que sí.

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  3. En mi opinión, para no tener este problema y además, pensando en que a toda la gente (adultos incluidos) les hace mucha gracia un trofeo, y que también a toda la gente (niños incluidos, por ejemplo al menos desde los 14 años en adelante) les hace gracia un poco de dinero extra (sobre todo si para poder participar has tenido que gastar algo), propongo lo siguiente: en todas las competiciones (niños, adultos, profesionales, aficionados) que los premios sean trofeo y dinero, a la vez!

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